Colisa Lalia Macho 5-6Cm

Colisa Lalia Macho 5-6Cm

Colisa Lalia Macho 5-6Cm
5,50 €
Impuestos incluidos Entrega en 24-72 Horas ( laborables ) para envíos a Península.
 Disponible
  • Realizar tus compras en nuestra tienda online es totalmente seguro gracias a nuestros certificados SSL Realizar tus compras en nuestra tienda online es totalmente seguro gracias a nuestros certificados SSL
  • Envíos en 24-48 Horas  y Gratis a partir de 39.95€ de compra. (sujeto a condiciones). Tiempo de envío opcional según su selección. Envíos en 24-48 Horas y Gratis a partir de 39.95€ de compra. (sujeto a condiciones). Tiempo de envío opcional según su selección.
  • Tranquilo/a, si lo que has comprado no te gusta, no pasa nada, puedes devolverlo gracias a nuestra política de satisfacción total. Tranquilo/a, si lo que has comprado no te gusta, no pasa nada, puedes devolverlo gracias a nuestra política de satisfacción total.

Descripción

Colisa Lalia - Gurami Enano El gurami enano o, simplemente, Colisa, es el Laberíntido más mantenido en los acuarios tras el Betta Splendens. Se trata de peces muy tímidos y asustadizos que se encuentran en aguas totalmente quietas o muy poco movidas, siempre entre los amontonamientos de plantas, piedras o troncos, habitando especialmente bajo los lechos de plantas flotantes. Suelen vivir en harenes formados por un macho y varias hembras, cada uno de los cuales tiene su territorio establecido y firmemente defendido de otros Colisa machos, que no se soportan entre ellos. Proceden del Sureste Asiático, concretamente de los países de Pakistán, India y Bangladesh, si bien se han distribuido con éxito por otras zonas tropicales del globo, encontrándose algunas colonias en la cuenca del Amazonas. Su cuerpo está muy comprimido lateralmente, poseen una boca súpera más o menos grande, unos ojos pequeños comparados con su cuerpo y, su característica más llamativa, unas aletas ventrales en forma de hilo que usan para palpar su hábitat y encontrar alimento con facilidad debido a que provienen de aguas turbias. El resto de aletas son redondeadas. Al igual que el resto de laberíntidos, las Colisas poseen el Laberinto, una especie de pulmón con el interior bien canalizado y del que se sirven para respirar directamente el aire atmosférico, permitiéndoles vivir en aguas muy poco oxigenadas. Miden como máximo unos 9 cm y viven unos 5 años en cautividad. El dimorfismo sexual es muy visible y consiste básicamente en la líbrea: La de los machos consiste en una base de color azul eléctrico atravesada por muchas franjas de color rojo anaranjado brillante (más cuanto más sano está el pez), color que también se extiende hasta las aletas (excepto las pectorales, que son incoloras), mientras que las hembras están adornadas únicamente por gris metalizado (presentando a veces las mismas franjas de los machos, pero de color dorado muy débil) y, al igual que los machos, este color está también en las aletas. Las hembras suelen ser más pequeñas que los machos y tienen un vientre más abultado. Debido a la cría selectiva se han conseguido machos de varias coloraciones, como azul eléctrico, rojo monocromático y dorado. Su mantenimiento en un acuario, hasta hace poco tiempo muy fácil, se está convirtiendo cada vez en una asignatura suspendida debido a un virus que infecta a las Colisas, acabando con ellas de forma muy lenta y angustiosa. El Iridiovirus del Gurami produce una devacle del sistema immunitario de las Colisas, lo que hace que sean atacadas por todo tipo de enfermedades y agentes patógenos, produciéndoles múltiples dolencias. A diferencia de otros problemas, la bajada de defensas es muy gradual, de modo que el pez afectado sufre los efectos del virus cada vez con menos fuerzas, no existiendo ningún método para curarlo. Hasta hace poco, un estudio epidemiológico reveló que el 22 % de los ejemplares de Colisa importados del Sureste Asiático portan este virus devastador que, además, puede propagarse a otros Laberíntidos y a otras especies como los Poecílidos e incluso a los Ciprínidos, y cada año aparecen más aficionados que se quejan de la devastación que este agente lleva a cabo en sus acuarios. Este no es el primer problema al que se enfrentan los exportadores Asiáticos, pues los Discos que se exportan desde allí vienen frecuentemente infectados por la Peste del Disco, otro virus immunodeficiente que acaba con los peces afectados en menos tiempo que en el caso de las Colisas. Esto no quiere decir que haya que dejar de comprar Colisas, todo lo contrario, aunque los acuariófilos demasiado recelosos pueden pedir que vengan de otros lugares en su comercio habitual. Un volumen mínimo de 60 - 80 litros es suficiente para albergar a un sólo macho o a un harén formado por un macho y tres hembras, y es totalmente necesario que la luz sea muy débil o tamizada por plantas flotantes. Un gran amontonamiento de plantas y troncos es también muy beneficioso al ofrecerles abundantes escondites. Las corrientes de agua demasiado fuertes los estresan mucho, aunque el filtro debe tener un caudal generoso para garantizar el buen estado del agua (resultan ideales los filtros de cascada). El agua debe ser ácida y blanda (pH entre 5,5 y 6,5 y dureza entre 1 y 10 ºdGH), y debe tener una temperatura mínima de 24 ºC, siendo muy útil y recomendable filtrar mediante turba. Se deben realizar cambios de agua periódicos y sifonear cuidadosamente el sustrato, que debe tener un color oscuro y una granulometría ni demasiado pequeña ni demasiado grande. Las colisas son bastante sensibles a los parásitos cutáneos (especialmente al Oodinium y a la podridura de aleta), resintiéndose rápidamente en aguas demasiado cargadas de nitrógeno (mantener los nitratos por debajo de 20 ppm y a 0 los nitritos y el amoniaco) o excesivamente duras y alcalinas. Temperaturas inferiores a 23 ºC les causan graves problemas de salud. No suelen presentar problemas de alimentación en el acuario a menos que los inquilinos, el agua o incluso la decoración les produzca estrés, en cuyo caso es poco probable que lleguen a comer algo y mueran de inanición. Durante los primeros días es muy recomendable alimentarlos con presas vivas y congeladas, y al poco tiempo aceptan ya las escamas o los gránulos. Necesitan un considerable aporte vegetal en su dieta (escamas para hervívoros, verduras lavadas, ...) llegando a devorar las plantas acuáticas si no disponen de dichos aportes.Son muy aficionados a las larvas de insecto, en particular las de Mosquito, aunque tampoco desprecian los alevines y huevos de otros peces y anfibios. Se trata de peces muy tímidos, tranquilos y asustadizos a los que no les convienen las compañías temperamentales, agresivas o demasiado nerviosas. La presencia de cualquier pez que reúna una sola de las condiciones anteriores basta para que se arrinconen en alguna esquina del acuario y dejen de comer, por lo que no deben ser mezclados con Barbos (a los que, por cierto, les encanta morder sus aletas ventrales), Cebritas, Cíclidos como los Bocas de fuego o los Óscares y muchos Poecílidos, entre otros. No es recomendable mantener más de un macho en el acuario a menos que éste sea muy grande (unos 200 litros o más), pues no se toleran entre ellos y suelen pelear hasta la muerte. Su asociación con otras especies de Guramis, así como con Bettas, especialmente machos, tampoco está exenta de agresividad, pudiendo darse brutales peleas por el territorio. Una buena asociación sería con tetras pacíficos de pequeño tamaño como los Neones, Ciprínidos pacíficos como los Arlequines, peces de fondo tales como Corydoras, Otocinclus, Ancistrus y Plecostomus y algún cíclido pacífico como el Ramirezi o el Apistogramma y, según el tamaño del acuario, con Discos. Algunos machos tienen un comportamiento muy violento hacia cualquier especie, lanzándose como torpedos hacia cualquier pez que se interponga en su camino o se acerque demasiado a su nido de burbujas (incluso aunque no críen), aunque suelen ser casos bastante raros. Su reproducción es totalmente posible en cautividad, y para conseguirla es necesario mantener a una sola pareja en un acuario específico con agua muy blanda y ácida (pH entre 5 y 6 y dureza menor que 5 ºdGH) y con temperaturas no inferiores a 26 ºC. La superfície del agua debe disponer de abundantes plantas flotantes para que el macho construya su nido de burbujas y, además, es muy importante decorar el resto del acuario con cualquier objeto para que la hembra pueda esconderse del acoso del macho. Una vez que el macho termina de construir el nido corteja violentamente a la hembra y la empuja hasta el nido para que desove. Hay que prestar mucha atención en este momento y retirar a la hembra si no está lista, pues si se niega a desovar puede acabar muerta a manos de su pareja. Una vez la hembra pone los huevos el macho los fecunda y los recoge con la boca para depositarlos en el nido superficial, tarea a la que ayuda en ocasiones la hembra. Esta debe ser retirada del acuario, así como cualquier otro animal que pueda haber, pues el macho defiende el nido con mucha violencia ante cualquier intruso atacando violentamente a todo pez que se acerque demasiado. La eclosión ocurre unos dos días después de la puesta, y los pequeños alevines son en todo momento devueltos al nido por el macho hasta que nadan libremente, momento en el que es necesario sacarlo para evitar que termine devorándolos. Los alevines, que son extremadamente sensibles a la polución y a las diferencias de temperatura en la superfície del agua (a esto último resultan muy vulnerables al estar formándose el laberinto, llegando a morir, por lo que conviene tapar muy bien el acuario durante este tiempo), deben ser alimentados con presas de pequeño tamaño, como Artemia recién eclosionada y escamas finamente pulverizadas. Al cabo de un mes hay que separar a los machos para evitar que se peleen.

Ficha técnica

D2219
0.01 kg